


En Mercedes-Benz, el futuro tiene tradición: desde que Karl Benz presentara el primer vehículo propulsado por «motor de gas» en 1886, nuestros ingenieros han dado también un enorme impulso a los vehículos industriales, con numerosas soluciones de propulsión, a menudo pioneras.
En 1994 nace el primer vehículo con pila de combustible basado en la MB 100: NECAR 1 (New Electric Car).
A partir de 2006, la pila de combustible se ha acreditado bajo condiciones de utilización reales: la Van Sprinter de Hermes Versand recorre las calles de Alemania en la primera serie de pruebas en flotas de clientes. Hasta fines de 2007 se probaron otros ejemplares de la Sprinter con pila de combustible en la flota del servicio de paquetería UPS.

En 1996 se introducen en serie las Vanes con propulsión por gas natural: después de una intensa fase de pruebas se comercializa la primera Sprinter NGT (Natural Gas Technology).
En el año 2006 da comienzo la fase de pruebas de la nueva Sprinter NGT con propulsión bivalente, que sale a la venta en 2008. La ejecución con el máximo número de depósitos de gas a presión y un depósito de gasolina de 100 litros alcanza una autonomía de 1.200 km en régimen de operación mixto con gas y gasolina. La Sprinter NGT monta un motor de 1,8 litros con una potencia de 115 kW (156 CV).

Mercedes-Benz presentó en 2004 la primera Sprinter con propulsión híbrida, e inició una intensa fase de pruebas bajo condiciones reales. La combinación de motor diesel y eléctrico permite al vehículo adaptarse a las distintas necesidades.
A partir de septiembre de 2006, la Sprinter con propulsión híbrida circula por las calles de París al servicio de FedEx. Las pruebas de este avanzado sistema de propulsión se han proseguido con la nueva Sprinter desde 2007/2008, también bajo condiciones reales, con el fin de poder introducir cuanto antes el vehículo en serie.

Mercedes-Benz presenta en el Salón Internacional de Vehículos Industriales IAA la Vito BlueEFFICIENCY con avanzadas medidas para reducir el consumo de combustible y las emisiones de CO2. El vehículo con propulsión convencional, función de parada y arranque ECO, bomba auxiliar de la dirección ECO y un paquete aerodinámico especial ahorra hasta 1,5 litros de combustible cada 100 km y 40 g de CO2 por kilómetro; en la ejecución «Mild Hybrid», el ahorro es 2,3 litros y 61 g de CO2 (en ambos casos en comparación con una Vito 115 CDI con equipamiento convencional).
