

El día 13 de julio de 1903, Margarete Steiff patentó su «Oso 55 PB» ante el tribunal de primera instancia de Heidenheim: así nació el osito de peluche. Poco más tarde, en 1904, un acontecimiento aumentó la popularidad de este simpático animalito entre niños y adultos en todo el mundo: la Exposición Universal de St. Louis. Durante este evento se vendieron 12.000 ositos, y hasta 1907 incluso 975.000.
Ningún juguete había alcanzado tal popularidad hasta ese momento, ni había contado con un apoyo a tan alto nivel: el osito de peluche Steiff se convirtió en una prenda del cariño de los norteamericanos a su presidente Theodore Roosevelt, llamado por sus amigos «Teddy». Por cierto: la primera parte del recorrido del osito hasta el otro lado del charco se llevó a cabo a bordo de un camión de Daimler con 16 CV de potencia y una carga útil de 2,5 t.