

La caries afecta a las zonas más recónditas de la dentadura. Y se extiende a las regiones más aisladas y a los pueblos más inaccesibles de las montañas suizas. Hasta el año 1960, 18 colegios de seis municipios de Oberhasli en el cantón de Berna con un total de 1.300 niños no disponían de la asistencia preventiva de un dentista oficial.
En ese año se encontró una solución viable: una clínica dental sobre ruedas, basada en un chasis de furgoneta Mercedes-Benz modelo L 319. Junto a los modernos equipos y espacio para tres asistentes, la Van brinda un confort poco habitual en un vehículo especial de este tipo. Gracias a su moderna técnica, la clínica dental sigue las huellas de la caries por las montañas alpinas en todas las épocas del año. De todos modos, aún hay que afrontar un desafío muy especial, para el que no sirve de ayuda la técnica moderna: ¿cómo quitar a los niños de las montañas el miedo de las «máquinas infernales» del dentista?