

Daimler-Benz presentó en enero de 1967 las nuevas furgonetas L 406 D y L 408, fabricadas en la planta de Dusseldorf, que se distinguían de otros modelos sobre todo por su diseño robusto. La familia de vehículos incluía el microbús O 309. En la vista exterior se apreciaba de inmediato el frontal más breve de la furgoneta.
Debajo del capó se habían introducido numerosas modificaciones técnicas. El primer motor diesel de cuatro cilindros tenía 1.988 cm³ y desarrollaba una potencia de 55 CV a 4.350 rpm. El grupo de gasolina, también de cuatro cilindros, entregaba con la misma cilindrada 80 CV a 5.000 rpm. La innovadora concepción modular es la clave de una mayor diversidad de modelos.
