

La L 319 presentada por Mercedes-Benz en 1955 fue la primera furgoneta de desarrollo autónomo, es decir, no basada en un turismo o en un camión. La L 319 obedece a una concepción nueva, a la medida de los requerimientos del tráfico de distribución, presentada como alternativa a los modelos competidores de Hanomag y Borgward.
En septiembre de 1956 dio comienzo la producción de la L 319 en la planta de Sindelfingen, en varias versiones: furgón, vehículo con plataforma de carga abierta y volquete. En la planta de Mannheim se producía un microbús basado en esta furgoneta, el O 319. El motor diesel de cuatro cilindros incorporado desde el comienzo de la serie en 1956 desarrollaba 32 kW (43 CV).
