

En el año 1896 fabricó Daimler su primer camión. El arquetipo estaba equipado con una transmisión por correa con cuatro velocidades y un motor Phoenix de dos cilindros, que en aquella época utilizaba todavía un sistema de encendido por tubo de incandescencia, pero con carburador de inyección. El motor desarrollaba 4 CV.
El camión Daimler tenía una carga útil de 1.500 kg y, según los criterios actuales, era más bien una furgoneta. El primer ejemplar se entregó a un cliente en Inglaterra.
El pequeño carruaje con dos asientos y transmisión por cadena, basado en el modelo Benz «Velo», contaba con una carrocería desmontable de furgón. El motor monocilindro de cuatro tiempos tenía una cilindrada de 1.045 cm³, estaba montado en la zaga en posición horizontal y desarrollaba 2,75 CV a 600 rpm.
Con su ayuda, el vehículo alcanzaba una velocidad máxima de 20 km/h. Su carga útil ascendía a 300 kg, incluyendo el conductor. Entre 1900 y 1902 se introdujeron dos motorizaciones alternativas con una potencia de 3,5 CV a 800 rpm y de 4,5 CV a 960 rpm.

