Mercedes-Benz México

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    Automóviles del futuro.

    Del F 100 al F 400: de la idea a la serie.
    Los vehículos experimentales no dependen de ningún modelo determinado y aúnan diversas técnicas innovadoras. Estos automóviles que no se corresponden con ningún tipo concreto sirven para plasmar nuevas tecnologías y tendencias en coches aptos para circular, permitiendo vivenciar de forma directa estas novedades y darlas a conocer a la opinión pública.
    La letra “F” identifica desde 1991 una clase muy especial de automóviles Mercedes-Benz: “F” significa “fascinación” pero sobre todo “futuro”. Los vehículos “F” de Mercedes-Benz también se anticipan al futuro en materia de diseño, marcan tendencias y ofrecen sugerencias estimulantes para la movilidad del mañana.

    El F 100, el primer coche de la serie “F”, fue presentado en 1991. Se trata de una berlina de gran volumen con una plataforma realizada según el concepto sándwich. Sin montantes centrales, con puertas delanteras con accionamiento de confort que giran hacia delante con oblicuidad lateral y puertas traseras que se abren en plano hacia atrás. Destaca un puesto de conducción dispuesto de forma aislada en el centro, así como el amplio espacio disponible para seis personas y cinturones de seguridad de tres puntos de anclaje integrados en los asientos. En cuanto a la seguridad, el ordenador de a bordo distingue tres niveles de prioridad. La pantalla del conductor muestra el que está activo en cada momento. Otras innovaciones: sistema de mando fónico, radar de distancia, llamada automática de emergencia, células solares en el techo para la ventilación con el vehículo parado y limpiaparabrisas paralelo que discurre transversalmente sobre el cristal. Estas innovaciones, revolucionarias en 1991, son hoy una realidad frecuente que confirma la importancia del trabajo de investigación comprometido como fundamento para avanzar con ventaja en el terreno tecnológico y ser líderes en el campo de la innovación.

    El número dos llegó en 1996 con el nombre de F 200 Imagination. Un coupé vanguardista cuyo habitáculo está rematado por una cúpula de cristal. Su característica más importante es el sistema de control de la estabilidad por vía electrónica que se anticipa al futuro y permite al piloto ejecutar todas las funciones de movimiento con una de las palancas de mando o sidesticks situados en la consola central y en el revestimiento interior de la puerta. Para definir el ángulo de giro del vehículo, la palanca debe moverse en la dirección deseada; para acelerar hay que presionarla hacia delante y para frenar es necesario tirar de ella hacia atrás. Otras innovaciones son el control activo de la suspensión ABC, cámaras de vídeo en lugar de espejos retrovisores, puertas que se abren de forma automática a las órdenes de una tarjeta magnética (predecesoras del actual “KEYLESS GO”), airbags laterales, los actuales windowbags, y las luces activas que también forman parte de la oferta actual.

    En 1997 aparece el triciclo F 300 Life-Jet, con el genuino espíritu de un ciclomotor. Desconcierta al público con su control activo del balanceo de las ruedas delanteras ATC, que permite a este microcoche de alta tecnología tomar las curvas como si fuera una motocicleta. El conductor y el acompañante entran en el vehículo a través de puertas normales y se sientan uno delante de otro como en una moto. El puesto de conducción del Life-Jet es similar al de un avión. Su vertiginoso avance corre a cargo de un motor de Clase A, emplazado detrás del habitáculo, cuya fuerza actúa sobre la única rueda trasera. El reflector del faro controlado por ordenador sigue siempre el trazado de la carretera: se acabaron los agujeros negros al trazar curvas.

    En 2002 llega el F 400 Carving. Un automóvil “emocional”, un bólido purista sin concesiones con un capó alargado y extremadamente plano, una zaga corta y un interior resistente a los fenómenos meteorológicos, realizado a medida y con espacio para dos pasajeros. En este caso, la estabilidad de marcha sigue estando en primer plano con el control activo del balanceo de los neumáticos ATTC, el ajuste activo del ángulo de picado de las ruedas de ambos ejes en curvas o al decelerar bruscamente para frenar. Las ruedas situadas en el exterior de la curva se inclinan lateralmente de forma variable y controlada por ordenador describiendo un ángulo máximo de 20 grados. En este caso, los revolucionarios neumáticos de perfil asimétrico no ruedan apoyados sobre el canto interior, sino sobre las bandas de rodadura instaladas ex profeso para trazar curvas, dotadas de un coeficiente de fricción particularmente elevado. Tanto las ruedas en el interior de la curva como la carrocería permanecen en su posición normal. Así, dependiendo de la velocidad y el radio de las curvas, este automóvil sienta precedente en cuanto a la estabilidad de la trayectoria, la seguridad en ruta, la velocidad y el dinamismo. Otras particularidades son la dirección electrónica Steer-By-Wire, el sistema de cambio de marchas electrónico Shift-By-Wire, que funciona a través de levas situadas en el volante, y un sistema electrónico de 42 voltios.